Rápida y precisa intervanción del Laboratorio permite dilucidar crimen de cura
Los departamentos Operativo, Técnico y Criminalístico del Laboratorio Forense trabajaron conjuntamente para el logro de las detenciones de los sospechosos y la presentación de pruebas científico-técnicas en la investigación fiscal.
En menos de 48 horas, la Fiscalía logra la captura de los principales sospechosos del asesinato del monseñor Julio Cesar Álvarez, en Villarrica. Para ello, fue fundamental el minucioso trabajo del Laboratorio móvil en la escena del crimen y los análisis practicados, tales como el cruce de llamadas y el cotejo de las huellas dactilares, palmares y de calzados hallados en la escena, con la de los detenidos.
El 14 de abril los medios de comunicación se hicieron eco de una trágica noticia. Un sacerdote de Villarrica, Julio Cesar Álvarez fue asesinado en su dormitorio, en la casa parroquial ubicada detrás de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, del barrio Estación de esa ciudad. Las causas se desconocían y la ciudadanía lamentaba su muerte, debido a que el nombre del religioso era manejado como candidato a obispo de San Lorenzo.
El monseñor Álvarez fue encontrado -sin signos de vida, maniatado y estrangulado- por efectivos policiales de la Comisaría 1ª del barrio Estación de Villarrica, luego de ser alertados por una secretaria de la casa parroquial.
Se coordinaron tareas entre el Ministerio Público, la Policía Nacional y el Laboratorio Forense, a fin de garantizar la calidad técnico-científica en la colección de elementos de prueba en la escena del crimen. La investigación fue dirigida por el agente fiscal de Guairá, Abg. Carlos Feliciano Alvarenga.
Gracias al trabajo conjunto de investigación, se pudo identificar a los principales sospechosos. El primer detenido fue el ex convicto Nelson Darío Villalba (25), capturado el 15 de abril en el predio del cementerio del barrio San Miguel de Villarrica, hasta donde llegó una hora después de que agentes de Investigaciones de Guairá allanaran su casa, ubicada en la misma zona (de donde se incautaron el celular del hoy imputado y un par de calzados).
Ya en sede de la Jefatura de Policía local, el sospechoso confesó su participación en el crimen del monseñor y relató que ingresó a la casa parroquial el jueves de madrugada junto con dos cómplices.
Su presunto cómplice, Silvio Salvador Riveros fue detenido en la ciudad de Ypané. En su poder fueron incautadas evidencias claves, como objetos personales de la víctima (computadoras y aparatos celulares), el celular y un par de calzados del imputado. Asimismo, fue aprehendido Antonio Delfín López, y se individualizaron a otros miembros de la banda, como Guido Alberto Colmán y Francisco Fretes Marecos, ambos prófugos de la Justicia que fueron declarados en rebeldía, son buscados por la Interpol y poseen orden de captura internacional.
Esta identificación fue posible gracias al cruce de llamadas realizado por el Laboratorio Forense de los teléfonos celulares de Villalba y Riveros. La acusación en esta causa se presentará en octubre ante el juez penal de Garantías, Vicente Elizaur.